Una mirada de fe a la misión Artemis 2 en Entre Curas

En una edición especial marcada por la alegría de la Pascua, los sacerdotes de la Arquidiócesis de Valencia Luis Rodríguez, Adrián Páez y Juan Carlos Díaz reflexionan sobre la misión Artemis 2 y lo que nos hizo ver a través de todas las fotos: la inmensidad del espacio , la fragilidad de nuestra «casa común» y el asombro de un Dios que se hace pequeño por amor.

El pasado martes 14 de abril de 2026, los micrófonos de La Voz de Dios 97.5 FM se abrieron para una conversación que traspasó las fronteras de nuestra atmósfera. En una nueva emisión del programa «Entre Curas», los padres Luis Rodríguez, Juan Carlos Díaz y Adrián Páez dedicaron su espacio de formación y amistad a analizar un hito científico reciente: la conclusión de la misión espacial Artemis 2. Bajo el lema«un espacio para crecer en amistad y santidad», los conductores invitaron a la audiencia a contemplar el universo no solo con los ojos de la ciencia, sino con la profundidad de la fe, en un momento donde la Iglesia celebra la segunda semana de la Pascua de Resurrección.

Artemis 2: Un hito histórico en el mes de la Pascua

El programa inició situando al oyente en la realidad científica actual. La misión Artemis 2, que concluyó con éxito este mes, marcó el primer viaje tripulado alrededor de la Luna en más de medio siglo. La tripulación, compuesta por los astronautas de la NASA Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y el canadienseJeremy Hansen, completó un vuelo de 10 días que batió récords de distancia.

Como bien explicó el padre Adrián Páez, esta misión tuvo la particularidad de no realizar un alunizaje, pero sí de permitir que, por primera vez, seres humanos vieran con sus propios ojos el lado oculto de la Luna. Los astronautas estuvieron expuestos a la radiación y a la inmensidad del espacio profundo, superando los límites de la órbita terrestre habitual. Sin embargo, para los sacerdotes, estos datos técnicos son solo el preludio de una verdad más grande: la ciencia nos acerca a Dios y nos revela su grandeza.

La esperanza que no defrauda, incluso en el vacío

Programa Entre Curas hablando de la misión Artemis 2

El corazón teológico del programa se centró en la virtud de la esperanza. El padre Juan Carlos Díaz vinculó la experiencia de los astronautas con el texto de Romanos 5, 5: “La esperanza no defrauda”. Esta frase, que fue central en el Jubileo de 2025 convocado por el Papa Francisco, adquiere un peso especial cuando se pronuncia desde la inmensidad del espacio.

Los conductores reflexionaron sobre la valentía de los astronautas, quienes aceptan el riesgo de no regresar para explorar lo desconocido. En ese contexto de vulnerabilidad extrema, el mensaje de Pascua compartido por el astronauta Victor Glover desde la cápsula Orión conmovió al equipo «No es lo mismo hablar de esperanza desde la comodidad que hacerlo desde la inmensidad del espacio», señalaron, destacando que en medio de la oscuridad del vacío, la luz de la resurrección brilla con más fuerza.

Un mundo sin fronteras: La mirada desde el limbo lunar

Uno de los puntos más emotivos de la reseña fue la descripción de la Tierra vista desde la Luna. Al contemplar el planeta, los tripulantes de Artemis II compartieron una visión que coincide plenamente con la doctrina social de la Iglesia: desde el espacio no existen fronteras, ideologías, movimientos políticos ni clases sociales. «Desde este punto todos somos iguales», fue una de las reflexiones citadas en el programa.

El padre Adrián recordó la importancia de cuidar nuestra Casa Común, término acuñado por el Papa Francisco en la encíclica Laudato Si’. Ver la Tierra como un «punto azul» suspendido en la oscuridad es un recordatorio potente de la fragilidad de la vida y de la necesidad de caminar juntos como una sola familia humana. El comandante Wiseman comentó que el silencio del espacio invita a una introspección profunda, un viaje interior que apenas comienza cuando se regresa a salvo a casa.

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Anécdotas de fe en las estrellas: De Aldrin a Carl Sagan

El programa también ofreció curiosidades históricas que enriquecieron el diálogo. Ante la pregunta jocosa de si los sacerdotes podrían ir a la Luna —motivada por un diseño de inteligencia artificial que vistió a los padres de astronautas— el padre Adrián relató la experiencia religiosa de Buzz Aldrin. El astronauta del Apolo 11, siendo un hombre de profunda fe (Era Presbiteriano, una rama del protestantismo) llevó consigo un kit de comunión y, tras aterrizar en el módulo lunar, realizó una oración y comulgó, convirtiendo la Luna en un espacio de adoración.

Asimismo, se rescató la figura del científico Carl Sagan y su famosa reflexión sobre el «Pálido punto azul». La imagen de la Tierra capturada por la sonda Voyager 1 en los años 70 sirvió para ilustrar la pequeñez humana frente a la inmensidad del cosmos. El padre Adrián leyó parte del famoso discurso de Sagan, recordando que en esa «mota de polvo suspendida en un rayo de sol» ha vivido cada santo y cada pecador, cada héroe y cada cobarde de nuestra especie.

¿Vida en otros mundos? Un reto para la revelación

Hacia el final de la emisión, surgió un debate teológico fascinante sobre la posibilidad de vida fuera de la Tierra. El padre Luis Rodríguez planteó que, si existiera vida inteligente en otros lugares del universo, Dios, en su amor infinito, habría encontrado la forma de revelarse también a ellos. Sin embargo, subrayó lo extraordinario de nuestra fe cristiana: el Creador de toda esa inmensidad cósmica decidió hacerse uno de nosotros, nacer en este pequeño planeta y abrazar nuestra carne.

«Qué extraordinario es que nosotros, siendo tan pequeños, tengamos la experiencia de que Dios se haya hecho como nosotros», reflexionó con asombro. Esta idea conecta con el Salmo 8, que los conductores citaron para resumir el sentimiento de la tarde: «Cuando contemplo el cielo… ¿qué es el hombre para que te acuerdes de él?».

Cierre y compromisos pastorales

Antes de despedirse con su característica bendición, hicieron una invitación especial para el próximo domingo 19 de abril: un evento de «Entre Curas en Vivo» en la Casa Portuguesa a las 6:30 p.m., a beneficio de los retiros de Emaús Mujeres de la Parroquia La Transfiguración del Señor.

El programa concluyó recordando que mirar al cielo debe impulsarnos a cuidar mejor la Tierra y a los hermanos que habitan en ella. Con la sintonía de la canción «Ángeles de Dios» y el mensaje de paz que deja la Pascua, los sacerdotes se despidieron con el lema que guía su misión comunicacional: «No se cansen de hacer el bien»

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