María Madre de la Misericordia, 25 años de fe tejida por su comunidad

En una emotiva edición del programa «Latido Parroquial», conducido por Jhossana Peñaloza a través de La Voz de Dios 97.5 FM, se realizó un recorrido histórico y espiritual por la Parroquia María Madre de la Misericordia en Parque Valencia, que cumple 25 años de consagración. Con la participación de Antonio Llance, miembro del Ministerio de la Eucaristía, el espacio destacó cómo la perseverancia de los laicos y el servicio solidario han convertido un antiguo depósito de materiales en un templo vivo.

Cada miércoles a las 9:00 am, la frecuencia de La Voz de Dios 97.5 FM se transforma en un punto de encuentro para las comunidades de la Arquidiócesis de Valencia. Bajo la conducción de la locutora Jhossana Peñaloza, el programa «Latido Parroquial» busca ir más allá de las fachadas de los templos para descubrir las historias reales de personas que hacen vida en la Iglesia. En esta oportunidad, el programa detuvo su cronómetro en Parque Valencia, específicamente en la parroquia María Madre de la Misericordia, una comunidad que destaca por su sentido de pertenencia y su infatigable labor evangelizadora.

El espacio, inició con una oración a la Virgen del Socorro, recordando que cada parroquia es un hogar donde encontramos a Jesucristo. Peñaloza enfatizó que conocer la historia de nuestras iglesias es fundamental, pues «el que no conoce el templo, no conoce su casa».

La historia: De un depósito a un templo

La sección Ruta de Fe permitió a los oyentes viajar en el tiempo para entender los cimientos de esta comunidad. La historia de María Madre de la Misericordia comenzó en 1977. Para 1980, ante la falta de una estructura formal, el movimiento espiritual de la zona gestionó el uso de un depósito de materiales de una empresa urbanizadora. Ese espacio, acondicionado temporalmente, se convirtió en la primera capilla, aunque los sacerdotes celebraban la Eucaristía de manera itinerante por diversos sectores de la urbanización Parque Valencia.

La construcción del templo actual fue un proceso de décadas. En 1983 se inició una capilla más formal con aportes de los feligreses y el Ministerio de Desarrollo Urbano (Mindur). Sin embargo, el gran salto se dio en 1992, cuando la Arquidiócesis de Valencia aprobó la construcción del nuevo templo, el cual fue finalmente consagrado en el año 2001 por Monseñor Jorge Urosa Savino. El relato histórico subrayó la labor de figuras como Nancy de Tor Reyes y Alicia Plaza, quienes junto a más de 600 vecinos gestionaron ante la alcaldía la cerca perimetral del terreno.

Lograr el estatus de parroquia eclesiástica no fue sencillo. En 2005, bajo la guía del padre Roberto Sipols y el respaldo de Monseñor Reinaldo Del Prette, se conformó el primer comité promotor. A pesar de los desafíos iniciales y la larga lista de espera, la comunidad perseveró, motivada por la necesidad de tener un refugio espiritual y una casa digna para su párroco. Finalmente, bajo la gestión del padre Alexander Becomo y «un ejército de colaboradores», la comunidad logró su designación parroquial, edificada sobre el fundamento de la fe.

Antonio Llance: El rostro del servicio y la esperanza

El invitado central del bloque Testimonios que laten fue el señor Antonio Llance, quien desde hace 25 años sirve a la Iglesia, los últimos seis de ellos en esta parroquia. Llance, quien llegó a la comunidad a través de los retiros de Emaús, actualmente forma parte del Ministerio de la Sagrada Eucaristía. Su labor principal consiste en llevar la comunión a los enfermos y ancianos que no pueden asistir al templo.

Para Llance, este servicio va mucho más allá de un acto ritual. «No es nada más llevar a Cristo, sino que uno también reconoce a Cristo en la mirada de cada uno de esos ancianitos», expresó conmovido. En una comunidad donde abundan las carencias de afecto, el ministro destacó que lo más importante es el acompañamiento, el abrazo y la palabra de aliento que devuelve la alegría a quienes se sienten solos.

Durante la entrevista, Llance compartió un mensaje inspirador para la juventud valenciana, invitándoles a abrir el corazón a la gracia de Dios para encontrar la verdadera felicidad. Además, destacó la labor del actual párroco, a quien describió como un sacerdote joven y motivador que apoya incondicionalmente las visitas a los enfermos, dejando incluso sus tareas personales para acompañar a los ancianos de la comunidad. En la dinámica El latido en un segundo, Llance definió a su parroquia con dos palabras contundentes: «Amor» y «Activa».

Corazón Solidario: Una iglesia en salida

La Parroquia María Madre de la Misericordia no solo late dentro de sus muros. En la sección «Corazón Solidario», se detalló la impresionante labor de su Pastoral Social. Todos los sábados, entre las 6:00 y las 10:00 am, un grupo de voluntarios prepara y distribuye alrededor de 150 arepas para personas de muy bajos recursos, especialmente ancianos en situación vulnerable.

Este servicio integral incluye asistencia médica. La parroquia cuenta con doctores voluntarios que realizan pruebas de azúcar y tensión, y gestionan donaciones de medicamentos para los más necesitados. Estas actividades se financian a través de rifas, donaciones y, en muchos casos, del propio bolsillo de los fieles, demostrando que para servir «no necesariamente tienes que tener un recurso, con la presencia también es suficiente para poder sumar».

Un año de júbilo: 25 años de consagración

La comunidad se encuentra actualmente en un año de celebración especial al conmemorar el 25 aniversario de la consagración de su templo. Antonio Llance explicó que, por iniciativa del párroco, todos los días 23 de cada mes se realizan actividades conmemorativas que culminarán el 23 de diciembre.

Hasta el momento, se han realizado jornadas históricas con los fundadores, encuentros juveniles y horas santas. Además, el programa coincidió con la novena en honor a la Madre de la Misericordia (del 9 al 18 de abril), la cual contó con la participación de diversos sacerdotes invitados y cerró con la visita del Arzobispo de Valencia, Monseñor Jesús González de Zárate. Estas festividades refuerzan la identidad de una parroquia que, según Llance, funciona como un «engranaje perfecto» donde niños, jóvenes y adultos trabajan como la familia que Dios quiere.

Cierre: Donde hay fe, hay un camino

El programa concluyó con un repaso por las noticias de la semana, destacando la culminación de la visita pastoral del Arzobispo a la Parroquia La Misericordia del Señor y la masiva celebración de la Divina Misericordia en el Santuario del Dr. José Gregorio Hernández.

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Jhossana Peñaloza despidió la emisión agradeciendo el testimonio de Antonio Llance y de toda la feligresía de Parque Valencia, quienes demuestran que la Iglesia está viva a través del servicio y el amor al prójimo. La invitación quedó abierta para el próximo miércoles, con la promesa de seguir encendiendo el «GPS espiritual» para descubrir nuevas historias que den vida a nuestra Iglesia. Como mensaje final, se recordó una frase que resume el espíritu del programa: «Donde hay fe, hay un camino».

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