¿Qué es un Año Jubilar y por qué el 2026 es el Año de San Francisco?

Ochocientos años de un tránsito que sigue iluminando el mundo

Por: Equipo Editorial VOX DEI
Fecha: Febrero de 2026

Un hito en la historia de la fe

Nos encontramos en un momento de gracia excepcional. Mientras la Iglesia universal aún cosecha los frutos espirituales del reciente Jubileo de la Esperanza, el calendario litúrgico y la historia nos sitúan hoy ante un evento de magnitudes históricas: el Octavo Centenario del Tránsito de San Francisco de Asís (1226-2026).
Para el portal VOX DEI, profundizar en este «Año de San Francisco» no es solo un ejercicio de memoria histórica, sino una necesidad espiritual. En un mundo que busca desesperadamente sentido, paz y una relación sana con la creación, la figura del Poverello emerge no como un recuerdo del pasado, sino como un faro para el presente. Pero, ¿qué significa realmente vivir un Año Jubilar y por qué la muerte de un hombre hace ocho siglos paraliza hoy nuestro calendario?

La esencia del Año Jubilar: ¿Por qué celebramos?

En nuestra iglesia, un Jubileo o Año Jubilar es un tiempo de «remisión» y «reconciliación». Tiene sus raíces en el Antiguo Testamento (Levítico 25), donde cada cincuenta años se anunciaba un tiempo de descanso para la tierra, la liberación de los esclavos y el perdón de las deudas.

Hoy, un Año Jubilar es una invitación a la conversión. La Iglesia abre sus tesoros espirituales para facilitar que, como fieles vivamos la misericordia de Dios de manera renovada. Celebrar el Centenario Franciscano en este 2026 es, por tanto, un «Jubileo temático» que nos permite centrar nuestra mirada en un carisma específico que ha sostenido a la Iglesia durante ocho siglos: la pobreza evangélica, la fraternidad universal y la alegría perfecta.

1226 – 2026: El misterio de la «Hermana Muerte»

El corazón de este año 2026 es el recuerdo del 3 de octubre de 1226, cuando Francisco de Asís, despojado de todo y acostado sobre la tierra desnuda en la Porciúncula, cerró sus ojos al mundo.

A diferencia de la visión secular que entiende la muerte como un final trágico, Francisco la llamó «Hermana Muerte». Este concepto revoluciona nuestra existencia actual. El centenario de su «Pascua» —término que usamos para designar su paso de este mundo al Padre— nos enseña que la vida es un don que debe ser «restituido». Como bien señalan las directrices franciscanas para este año, Francisco recibió a la muerte cantando porque comprendió que ella no es el final, sino el fin (objetivo) que nos permite entrar en plena comunión con Dios.

San Francisco: Un modelo de «verdadera humanidad» para el siglo XXI

¿Por qué el 2026 es el Año de San Francisco? Porque en la actual crisis de identidad y valores, Francisco se presenta como el modelo de «verdadera humanidad». No es solo el santo de las estatuas en los jardines; es el hombre que:

Escuchó la Creación: Antes que existiera la ecología moderna, Francisco ya llamaba «hermano» al sol y «hermana» a la luna, recordándonos que todo está conectado.

Derribó muros: En un tiempo de cruzadas, fue al encuentro del Sultán sin armas. Hoy, este centenario nos llama a ser «testigos desarmados» en medio de los conflictos globales.

Sanó las periferias: Su beso al leproso sigue siendo el manifiesto más potente contra la cultura del descarte. En este 2026, la Iglesia nos urge a visitar a los marginados para llevarles la «palabra de alegría y salvación».

¿Cómo participar en este Centenario?

fEste año no debe quedarse en grandes eventos académicos. La Familia Franciscana y el portal VOX DEI te invitan a vivir acciones que transformen tu realidad:

  • Educar el oído espiritual: Aprender a «leer los signos de los tiempos» con la sabiduría del Espíritu, reconociendo la novedad que Dios está obrando en las personas de nuestro tiempo.
  • La oración por la paz: Siguiendo la reciente oración del Papa León XIV para este centenario, se nos invita a pedir el coraje de «construir puentes allí donde el mundo levanta fronteras».
  • Restitución de dones: El lema de este año es la gratitud. Pregúntate: «¿Qué me ha dado el Señor?» y busca cómo devolverlo en servicio a los demás.
Un puente hacia el futuro: Hacia el Jubileo 2033

El Año de San Francisco en 2026 es un eslabón fundamental en el camino de la Iglesia. Nos prepara para los próximos centenarios de la Redención y nos ayuda a mantener encendida la llama de la esperanza. Como decía Francisco a sus hermanos antes de morir: «Comencemos, hermanos, a servir al Señor Dios, pues hasta ahora poco o nada hemos hecho». Esta frase, más vigente que nunca en 2026, es el motor que debe impulsar nuestra evangelización digital.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *