La fuerza inspiradora de la mujer en el Siglo XXI
Sarina Cascone y Scarlet Celis en el programa Faro de esperanza por la Voz de Dios 97.5 FM

Con motivo de la celebración del Mes de la Mujer, el programa Faro de Esperanza, transmitido por La Voz de Dios 97.5 FM, fue el lugar de un encuentro excepcional. En esta edición, la psicólogo clínico Scarlet Celis conversó con Sarina Cascone, cuya experiencia invita a redescubrir el valor esencial de la mujer, no solo como motor de vida, sino como arquitecta de resiliencia y creatividad en la sociedad actual.
La esencia femenina, un motor de vida y creatividad
El homenaje a la mujer no debe limitarse a una fecha en el calendario; es un ejercicio diario de reconocimiento a lo que Scarlet Celis define como la «maravilla de la creación». La mujer representa la unión, la ternura y la protección, poseyendo una capacidad única para «dar vida». Es una fecundidad espiritual y creativa que permite dar vida a proyectos, empresas, comunidades y esperanzas donde antes no las había.
Históricamente, la lucha femenina por derechos laborales y el voto ha demostrado que la inteligencia y la voz de la mujer son pilares necesarios en los puestos de decisión. Sin embargo, el desafío actual es mantener esa esencia protectora mientras se ocupan espacios de liderazgo, logrando un equilibrio entre la competencia profesional y la calidez humana.
De la «supermujer» a la mujer real

Durante el diálogo, Sarina Cascone abordó la deconstrucción del mito de la «supermujer». A menudo, la presión social exige que la mujer sea perfecta en todos sus roles, lo que genera un agotamiento invisible. Frente a esto, se propone el concepto de resiliencia real.
La resiliencia no es la ausencia de cansancio, sino la capacidad de levantarse con mayor sabiduría después de la adversidad. Sarina enfatiza que las mujeres más fuertes son aquellas que han aprendido de sus errores y han transformado sus heridas en herramientas de enseñanza. En este sentido, la sororidad —el apoyo mutuo entre mujeres— se convierte en un imperativo cristiano: caminar juntas para aligerar la carga, rompiendo el aislamiento y la competencia insana.
Para ilustrar esta fuerza creativa, Cascone compartió relatos conmovedores sobre sus abuelas, inmigrantes italianas que vivieron los estragos de la guerra que, sin títulos académicos pero con una fe inquebrantable y una «ingeniería empírica» transformaron su realidad.
Ante la necesidad de optimizar su trabajo, una de ellas creó un motor con cepillos circulares para mecanizar sus tareas, valorando su propio esfuerzo por encima de cualquier reconocimiento externo. Otra diseñó un telar complejo con botones reguladores para lograr puntadas de alta precisión en tejidos artesanales.
Estas historias subrayan que la capacidad de liderazgo y creación ha estado siempre presente, incluso cuando los espacios académicos o sociales les eran negados. Esta fuerza se traduce hoy en una vocación de servicio que humaniza el ámbito profesional; especialmente en áreas sensibles como la educación especial y el trabajo con niños autistas, donde el éxito no radica únicamente en la técnica, sino en el amor y la empatía que movilizan cuando aparece el cansancio.
Un llamado a la unidad
Como bien se ha reflexionado en el programa «Faro de Esperanza», la mujer es una creación que compromete a toda la comunidad. La Iglesia invita a mirar el papel de la mujer no solo como pilar del hogar, sino como formadora fundamental de la sociedad. Siguiendo el ejemplo de María, quien desde la humildad aceptó el rol más desafiante de la historia, las mujeres de hoy están llamadas a «hacerlo bien» desde el amor, sabiendo que nada se construye en aislamiento.
Que este tiempo sea una oportunidad para perdonar, amar y valorar el talento que Dios ha regalado a cada mujer, utilizando su voz para aquellos que no la tienen y su luz para iluminar los caminos hacia la salud mental y espiritual.
Puedes ver la entrevista completa en: @psic.scarletcelis
¿Qué mujer ha sido un «Faro de Esperanza» en tu vida?. Deja su nombre en los comentarios y eleva una oración de gratitud por su testimonio. Asimismo, sintoniza La Voz de Dios 97.5 FM para seguir construyendo una cultura de encuentro y empatía.
